Detention, Joseph Kahn, 2012













Detention es una de mis películas favoritas.

Cuando me preguntan sobre las películas de mi vida o mis películas favoritas o aquellas que puedo ver una y otra vez, uno de los pocos nombres que se repiten siempre es Detention. ¿Por qué?

Primero, porque me divierte. Mucho.

Segundo, ¿no es suficiente el primer punto?

Es una fiesta, una alegría continua. Tuvo la  mala suerte de una campaña publicitaria desafortunada donde la presentaban como una explotación más de Scream cuando en verdad es una comedia que parodia y fagotiza varios de los géneros más populares de los noventa (el terror de instituto, la comedia de populares y pringados, la ciencia ficción con aire de B para públicos de hoy, etc.) para erigirse como una inmensa reflexión sobre la vacuidad de la nostalgia. Una narración alegre, desprejuiciada, faltona a las convenciones de la narrativa tradicional, adolescente en el mejor sentido de la palabra, ruidosa y desenfrenada, pero a la vez muy clara y concisa. Nada está dejado al azar y todo, hasta el más secundario de los planos, tiene sentido y gracia.

Y es terriblemente divertida y bonita. No me canso de verla ni de recomendarla, pero pocos me hacen caso (y algunos de los que me hacen caso, luego me odian. ¡Hey, no es culpa mía que seas un triste!).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un repaso a las lecturas del año 2021

No es lo más del 2021, pero sí lo más destacado