La idea era hacer una película "a la americana"que hiciera que la comedia española abandonar el costumbrismo de los pobres, pero felices y empezar a proyectar una España en colores, feliz, con lujos, muchachas hermosas, galanes (unos más que otros) y sofisticación. Pero Rafael J. Silva no es Vicente Minelli o Jean Negulesco (aunque fuera responsable como director o guionista de comedias tan populares como Manolo guardia urbano , Sor Citroen o La gran familia ) y la película es una película simpática, pero limitada al carisma de sus actores, especialmente ellas cuatro que, la verdad, hacen lo que pueden con unos personajes que solo aspiran a casarse y que básicamente ofrecen sonrisas y simpatía. ¿De qué va? Cuatro chicas de diferentes personalidades y estratos sociales (la rica triste, la pobre pizpireta, la ingenua y la seria estudiante) se conocen, se hacen amigas y son voluntarias de la cruz roja por unas calles de Madrid bellamente fotografiado. Allí viven sus ...