Especial Belleza. Mi contribución fuera de podcast y de tiempo a Vigilante
Una de las peores cosas que llevo cuando escucho el podcast de Vigilante (que si no escucháis, por favor, haceros el regalo y poneos con sus programas; a partir de ese días veréis el cine de otra forma) es no poder intervenir. Están comentando películas, lanzando ideas, buscando las aristas a algún tema y sientes crecer dentro de ti la intervención, el matiz, el dato, otro punto de vista, otra películas que podría reforzar o refutar lo que están diciendo, pero, claro, no puedes intervenir. O sí, pero le estarás hablando al armario de la cocina o, con suerte, al gato que te mirara con esa actitud de "¡y qué mierdas sabrás tu de cine!". Su último programa es un Especial Belleza donde se plantean mucho temas en torno a un concepto tan abstracto como el de Belleza. Instagram, la belleza extrema convertida en monstruo, el hastío que puede provocar esa belleza, conceptos que pueden y no mezclarse como belleza y deseo, etc. Se disparan muchas películas, muchos actores, alguna actri...