The Brain That Wouldn't Die, Joseph Green, 1962
Sé que es ver mucho en una película terror de serie B con mucho de explotación (entre otras muchas cosas es una fusilada en toda regla del mito del doctor Frankenstein), muy pocos medios, interpretaciones amateurs y desganadas, escenas que duran siempre demasiado, donde practicamente cada momento y conversación se repite dos veces y monstruo de risa, pero mientras la veía ante mí se desplegaba una reflexión muy interesante, y seguramente involuntaria, sobre la mirada del hombre sobre el cuerpo de la mujer. The Brain That Wouldn't Die es la historia de un científico que quiere devolverle el cuerpo a su novia fallecida, y cuya cabeza mantiene vida gracias a la combinación de un montón de cháchara pseudocientífica que no importa a nadie y el típico suero milagroso, y se dedica a visitar locales de bailarinas exóticas de mala muerte y concursos de modelos para buscar el cuerpo perfecto (y que le guste más que el que tenía su novia). Un coleccionista buscando una victima a la que...