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Diabolik, Mario Bava, 1968

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  Diabolik es una absoluta gozada camp, pop, kitsch o lo que sea. Y vista en 2021 cuando en general el cine es tan aburrido y feo es todavía más bonita, divertida y necesaria. Pocas parejas más absolutamente cool que Marisa Mell y John Phillip Law; hermosos, amorales, despiadados y sexi. La exhuberancia visual y barroca de Mario Bava, el descaro pop y la voluntad de hacer un cómic puro y duro donde todo sigue la lógica de cómic clásico y de la fantasía. Un color maravilloso, las trasparencias, los decorados y el fantástico vestuario de Marisa Mell que merecería varias entradas para ella sola. En tiempos como éstos, Diabolik es el tipo de cine que necesito.

Table 19, Jeffrey Blitz, 2017

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Ya lo sabéis, la comedia romántica y todo eso. Un género por el que siento una enorme debilidad. Y lo veo y lo disfruto y tiene que ser muy mala una película para que no lo pase bien con ella. Además, llevo una temporada que aprecio más todos esos productos que no acaban en brazos del cinismo o la ironía y que dentro de la gran mentira que es toda película, tienen un punto de sinceridad. Table 19 no es una gran película. Quizá no podría ni decir que es una buena película, pero sí que ha sido una hora y media que no me ha hecho pensar en estos tiempos inciertos, que en la calle hace frío y que quizá dentro de un año estaremos todos mutados, entre lodo radioactivo y con un nuevo trabajo en las minas de huesos. Y me ha sorprendido, lo que viniendo de un género como la comedia romántica con una estructura tan definida y marcada es toda una proeza. Pero, claro, la película juega con las ideas preconcebidas que tiene le espectador sobre el género y cómo conoce a la perfección todo lo que en

Rollercoaster, James Goldstone, 1977

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A Rollercoaster la encuentro a veces en listas sobre cine catastrófico y, la verdad, lo encuentro exagerado. Porque no hay catástrofe en sí (un accidente al principio, otro en off y ya está) y salen viejas glorias del cine clásico (Henry Fonda como jefe cabrón y Richard Widmark como duro agente del FBI), pero en personajes que son algo más que simples víctimas con muerte ridícula para poner en apuros a antiguas estrellas del cine.  Rollercoaster es un buen y efectivo thriller muy en la línea de la parte menos incómoda de Dirty Harry (Don Siegel, 1972) con su malvado listo y el juego del gato y la ratón en parques de atracciones y me llevas eso allí y me lo pones allá. Vamos, un thriller muy correcto y muy en la línea de los thrillers correctos y familiares de los años setenta. Pasas un buen rato, ves a George Segal con bigote, sale Susan Strasberg en un personaje que ni corta ni pincha ni hace nada (pero siempre es bueno per a Susan Strasberg) y a otra cosa. PS. Durante la película me

Espacios bondianos

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  Dr. No , Terence Young, 1962 Fotografía: Ted Moore Diseño de producción: Syd Cain

Carmilla, Emily Harris, 2019

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Ya sabéis que hace un tiempo hice un ciclo sobre adaptaciones cinematográficas de Carmilla y lo dejé abierto a todas aquellas que se escaparon. Hace unos días vi una nueva adaptación de la novela de Le Fanu que, aunque sabía su existencia, no incluí porque aún no se había estrenado.  Carmilla de Emily Harris.  ¿Y qué tal? Tengo sentimientos encontrados con esta película. La acabé de ver y no sabía decir si me había gustado o no. Que no me había aburrido con ella lo tenía claro porque la vi de un tirón y con lo cansado que voy últimamente tiene mucho mérito, pero me era imposible decir si lo que había visto me había gustado. Tras pensarlo creo que Carmilla es una película que me ha interesado más que gustado. Justifique su respuesta. Lo haré, pero advierto que quizá destripe algo. La adaptación que plantea Emily Harris es la de despojar al original de Le Fanu el elemento vampírico y fantástico y dejar su esencia, o lo que la directora y guionista considera que es su esencia, el despert

The Tingler, William Castle, 1959

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  No la había visto hasta hace unos días y fue una experiencia maravillosa. Cine en sentido más lúdico y más divertido. Prefigura una cantidad de temas, motivos, efectos y sugerencias para el cine de terror posterior que daría para muchos libros. Mientras la veía pensaba en Lynch, Cronemberg, Wan, slasher, giallos y casi cualquier subgénero. Y es preciosa. Cuando se ponía, Castle era un director muy, pero que muy fino. Y muy divertido.

Truck Turner, Jonathan Kaplan, 1974

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Veo una noche Truck Turner .  Me reprendo por no haber visto más blaxplotaiton en mi vida. Pido perdón. Me sorprende que ver uno de sus mejores ejemplos según los entendidos, sea algo tan cercano y conocido; se mueve en una coordenadas estéticas y cinematográficas que conozco y en las que me siento a gusto. Supongo que el haber visto tanto cine influenciado por este subgénero, haberme pasado casi toda la vida escuchando funky y soul de los setenta, el haber leído tanto sobre la época, etcéteras varios, hace que una vez me ponga con ese cine me asalte una sensación reconfortante de volver al hogar. ¿Soy yo o Truck Turner tiene un ligero de parodia? ¿Puede ser que solo cuatro años después de las fundacionales Sweet Sweetback's Baadasssss Song y Shaft los códigos del género fueras tan claros e identificables que ya se podían parodiar? ¿O es que esos mismos códigos tan marcados vistos ahora resultan exagerados hasta la parodia? La maravillosa estética de los chulos, las prostitutas, l