Entradas

Dracula o esta la he visto fijo, pues resulta que no

Imagen
A todos nos ha pasado empezar a ver una película y a los pocos minutos darnos cuenta que ya la habíamos visto. La última vez que me ocurrió fue con un thriller informático bastante tonto, pero la mar de entretenido; de esos que hechas la tarda tan ricamente y te olvidas al momento. Y sale Ashley Judd lo que siempre está bien. Lo que no me había pasado nunca es empezar a ver una película convencido que era la tercera o cuarta vez que la veía y descubrir lo equivocado que estaba.  Desde hace unos días que estoy haciendo un mini ciclo de cine de terror clásico. Estoy pasando una temporada atrapado en el cuerpo de una señora victoriana de las de pensar en la reina, sábano de respeto y rápido las sales si por error entra en la cocina y ve a Astrid, la cocinera que tanto nos recomendó Lady Walton, cortándole las cabezas a las codornices que serviremos esta noche en la cena al embajador austrohungaro. No sé dónde quedaron esos tiempos de ver con total indiferencia película ultra gore mien...

The Brain That Wouldn't Die, Joseph Green, 1962

Imagen
Sé que es ver mucho en una película terror de serie B con mucho de explotación (entre otras muchas cosas es una fusilada en toda regla del mito del doctor Frankenstein), muy pocos medios, interpretaciones amateurs y desganadas, escenas que duran siempre demasiado, donde practicamente cada momento y conversación se repite dos veces y monstruo de risa, pero mientras la veía ante mí se desplegaba una reflexión muy interesante, y seguramente involuntaria, sobre la mirada del hombre sobre el cuerpo de la mujer.  The Brain That Wouldn't Die  es la historia de un científico que quiere devolverle el cuerpo a su novia fallecida, y cuya cabeza mantiene vida gracias a la combinación de un montón de cháchara pseudocientífica que no importa a nadie y el típico suero milagroso, y se dedica a visitar locales de bailarinas exóticas de mala muerte y concursos de modelos para buscar el cuerpo perfecto (y que le guste más que el que tenía su novia). Un coleccionista buscando una victima a la que...

Espacios bondianos

Imagen
From Russia with Love , Terence Young, 1963 Fotografía: Ted Moore Dirección artística: Syd Cain

Chilly Scenes of Winter, Joan Micklin Silver, 1979

Imagen
Con  Chilly Scences of Winter  me ha ocurrido lo mismo que el año pasado con  Memorias del subdesarrollo , pulsa ciertas cuerdas concretas de uno mismo y se convierte en importante. Y esto cada vez pasa menos y por eso mismo es más valioso. No sé si Chilly Scenes of Winter es un drama distendido o una comedia terriblemente triste. Apuesto más por lo segundo porque su tono es ligero, mirándose en el espejo de Annie Hall (Woody Allen, 1977), está llena de secundarios con rarezas que, en teoría, aportan su locura a la comedia y tiene estructura de comedia romántica pura, pero... es terriblemente triste, oscura e inquietante en su retrato de la obsesión que siente Charles (muy buen trabajo de John Heard) por recuperar a Laura (encantadora Mary Beth Hurt). Una relación tóxica llena de reproches y miedos.

April's fool day, Fred Walton, 1986

Imagen
Aviso: puede que destripe algo de la trama o insinúe o diga algo de más, pero resulta complicado hablar de esta película sin desvelar cositas de ella. Intentaré no decir mucho, lo prometo. Las valoraciones hacia un slasher como April's fool day suelen dividirse entre el odio profundo y el cariño. Yo me encuentro entre los segundos. No está entre mis slashers favoritos, pero sí le tengo aprecio por su absoluta caradura y por su apuesta por un espíritu lúdico y un aire ligeramente paródico sin caer en la burla. Y no creo que sea deshonesta porque desde los primeros minutos te avisan y lo repiten y lo muestran, todo esto es ficción (el recurso de la cámara de vídeo grabando a alguien interpretando a otra persona), todo esto es una broma (es el día de los inocentes anglosajón), todo esto ya lo habéis visto en otras películas (la caja de música, los maniquís, la reunión de amigos) y sabéis perfectamente lo que va a pasar.  Ojo, no digo que sea una película meta consciente de ella misma...

Diabolik, Mario Bava, 1968

Imagen
  Diabolik es una absoluta gozada camp, pop, kitsch o lo que sea. Y vista en 2021 cuando en general el cine es tan aburrido y feo es todavía más bonita, divertida y necesaria. Pocas parejas más absolutamente cool que Marisa Mell y John Phillip Law; hermosos, amorales, despiadados y sexi. La exhuberancia visual y barroca de Mario Bava, el descaro pop y la voluntad de hacer un cómic puro y duro donde todo sigue la lógica de cómic clásico y de la fantasía. Un color maravilloso, las trasparencias, los decorados y el fantástico vestuario de Marisa Mell que merecería varias entradas para ella sola. En tiempos como éstos, Diabolik es el tipo de cine que necesito.